Sanación chamánica a distancia

En la antigüedad, los chamanes solían realizar sanación chamánica a distancia, por ejemplo de un pueblo a otro.

El chamán que depende de la energía, como el pensamiento, no tiene barreras. A lo largo de la historia, muchos chamanes han realizado numerosos tratamientos a distancia utilizando rezos o mantras dirigidos a una persona. Estas prácticas, apoyadas por la intención e imaginadas a través de la capacidad de ver las energías más sutiles, se mueven a través del éter hasta llegar a las personas a las que están dirigidas.

A la persona que solicite la curación chamánica a distancia simplemente se le pedirá que permanezca en una posición relajada de recepción, con actitud de escucha y confianza.

Durante un tratamiento de sanación chamánica se intenta primero entender la petición.

Posteriormente el chamán se pone en contacto con sus guías de las dimensiones espirituales, en un estado de conciencia chamánica (meditación profunda o estado theta) en el que se accede gracias al sonido del tambor sagrado o el sonajero.

El chamán se convierte así en el enlace (puente) entre las dimensiones visibles (realidad física) y las dimensiones espirituales en las que habitan los guías de luz.  Gracias a sus indicaciones se llevará a cabo la obra espiritual de curación del alma.

El trabajo más grande del chamán es dejar que sus guías espirituales actúen por el bien supremo de la persona que solicita el tratamiento.

Los Guías Espirituales son seres amorosos, compasivos y altamente evolucionados que viven en los reinos invisibles y que ponen sus poderes a disposición de la Sanación de los seres vivos.

Un tratamiento de curación chamánica dura aproximadamente una hora y media.