Coaching nutricional

El coaching nutricional es un modelo de relación que integra las habilidades del nutricionista calificado con algunas herramientas de coaching que ayudan a la persona a realizar el cambio deseado en los hábitos alimentarios.

En el coaching nutricional el profesional crea un marco de referencia a través de preguntas, escucha, retroalimentación.

El abordaje es muy pragmático y orientado a la búsqueda de nuevas soluciones que ayuden al paciente a superar los obstáculos que le impiden actuar de manera acorde con sus expectativas.

Nuestro profesional, dietista y nutricionista,  se ocupa de la educación alimentaria y todo lo relacionado con la elaboración de planes alimentarios y la elaboración de dietas.

En este caso, además, integra el coaching nutricional en su modus operandi.

El objetivo es trabajar de forma más eficaz en el delicado proceso de cambio de hábitos alimentarios, adaptando la intervención a los recursos del paciente, sus objetivos y apoyándolo en el camino aprendiendo estrategias más funcionales.

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¿Por qué elegir el coaching nutricional?

Si ya has hecho dietas o conoces a alguien que las haya experimentado, sabes que es relativamente fácil mantenerse a dieta por un tiempo, pero poder cambiar hábitos es otra historia.

El coaching nutricional ofrece respuestas concretas a quienes buscan soluciones para implementar el cambio en los hábitos alimentarios.

Gracias al coaching nutricional, por tanto, podrás descubrir cómo aprender nuevos hábitos, superando pensamientos y mecanismos de los que no eres consciente y que te auto-boicotean, dificultando mantener el compromiso y actuar con coherencia.

Coaching nutricional: todos los beneficios

El coaching nutricional te permite enfrentar y superar límites que quizás ni siquiera sabías que tenías, ayudándote a:

– Ser más consciente de las dinámicas que te llevan a repetir los mismos comportamientos automáticos de los que te gustaría deshacerte, de los que te quejas y que pareces no controlar;

– Aumentar las posibilidades de elección;

– Fortalecer tu confianza en el cambio, y en tus capacidades.

La diferencia entre quienes logran resultados y quienes se atascan en hábitos disfuncionales está en la confianza en sí mismos, en su cuerpo y en sus habilidades.

Si no tienes confianza en que podrás lograr lo que deseas, reduces el tiempo dentro del cual esperar un resultado, te vuelves mucho más exigente contigo mismo, te sientes culpable si no lo logras y todo lo que obtienes, en el fin, es persistir en la condición en la que te encuentras;

– Actuar. El coaching es, por definición, un método orientado a la acción. Si bien es fundamental tomar conciencia de dónde estás, qué quieres y qué te bloquea, la única forma de lograr un resultado diferente será actuando. El coaching nutricional apoya y guía a través de la creación de planes de acción diseñados a partir de recursos funcionales para lograr tus metas;

– Dar más valor a tus recursos y tus habilidades, aspectos imprescindibles para recrear tu equilibrio alimentario.

En un camino de educación nutricional, la integración con el coaching nutricional despierta la conciencia de muchos de los procesos involucrados en el manejo del comportamiento en la mesa.

Es precisamente mirando la relación con la comida y con tu cuerpo con nuevos ojos que puedes captar nuevas soluciones, diferentes y muy específicas con respecto a tu contexto, que difícilmente surgen en los caminos donde te limitas a seguir una dieta.

Trabajando de forma integrada con los principios del coaching nutricional, se examina toda la situación observando la forma en que vives la relación con la comida y con tu cuerpo, buscando soluciones más funcionales y acordes con quién quieres estar y con quién. la forma en que quieres sentirte.



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